Desconozco desde cuanto empezo su pesar,
pero si se que todavia no termina, es uno muy grande
que le impide respirar.
El esta enojado con la vida y esque no se si cree en Dios.
Su lucero mas brillante se ha extinguido hasta el punto de
quedar tan poco brillo que ya no alcanza a su alma iluminar.
Su mirada se pierde en el cielo y en su voz se denota el
reclamo .
Yo no entiendo porque precisamente a ella, que su brillo
opacaba a las estrellas que cuando hablaba el viento se callaba,
ahora esta viviendo en su propio mundo en donde yo
para ella no soy nada.
! No es justo, no y no !
Yo lo miro peleando con el tiempo, yo lo miro peleando con
la vida, ! ay criatura encantadora e inocente ! seguiras perdiendo
una a una tus peleas. Dobla ya guerrero tus rodillas pues no somos
mas ni menos que otros , somos lo mismo cuando Dios nos juzga
en esta vida, a el no le importa que tu te sientas la octava maravilla.

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